La fiesta de San Pedro ha reunido a los habitantes de Altsasu

Un momento especial que comenzó en San Pedro

A pesar de ser un día laborable, cientos de habitantes de Altsasu se reunieron para celebrar el día de San Pedro. Esta festividad se celebra con la familia o amigos, y el clima, con la bajada de temperaturas y la amenaza de lluvia, cobró gran importancia. Finalmente, debido al temor, con perros y paraguas organizados, la lluvia no llegó.

Vino para todos y convivencia

El protagonista principal de esta fiesta ha sido el vino, que se sirvió en sus tradicionales copas de plata distribuidas por el ayuntamiento de Altsasu. Se repartieron alrededor de 250 litros, lo que atrajo la visita de muchas personas. Además, los representantes municipales, junto con David Oroz Urdiain, el alcalde, se dirigieron a una ermita, acompañados por una comparsa formada por la gente.

Los jóvenes del zortziko

La fiesta estuvo marcada por la presencia del zortziko. La mayoría eran jóvenes, a quienes los txistularis llamaron a bailar. En la primera zortziko de la mañana, los futuros vecinos del año tuvieron la autoridad. Por la tarde hubo más, y aquí también el alcalde participó con su zortziko.

Gastronomía tradicional

Esta fiesta también tiene una importancia especial en la gastronomía. Las comidas de la mañana, los almuerzos y las cenas son traídas de casa por la gente. Otros, en cambio, prepararon alimentos asados para hacer hogueras.

Normas de seguridad y preocupaciones

La realización de hogueras ha generado preocupaciones. En los días previos se establecieron normas definitivas para evitarlas. El ayuntamiento publicó una nueva normativa que recomendaba abrirse a la lexicografía de la seguridad y la realización de fuegos.