El consejo de Igúzquiza se ha presentado ante el parlamento
Los representantes del municipio de Igúzquiza han comparecido esta tarde en la comisión del parlamento para expresar su preocupación por las dificultades y problemas generados por el Decreto Foral de 2018, que regula las piscinas de los ayuntamientos. Estos nuevos cambios están impidiendo la posibilidad de abrir las instalaciones en verano, ya que no permiten realizar las inversiones necesarias para llevar a cabo las adecuaciones que requiere el consejo.
Se necesita una inversión de 400.000 euros
Según ha explicado Iratxe Azanza, deben realizar un gasto superior a 400.000 euros, lo cual se ve limitado teniendo en cuenta que el presupuesto del ayuntamiento de Igúzquiza es de alrededor de 100.000 euros al año. Por lo tanto, han solicitado al gobierno financiar dos tercios, en consonancia con el porcentaje desde que se construyeron las piscinas.
“No queremos que se deje la normativa en el aire y se pida la apertura de las piscinas, sino que queremos poner de manifiesto la situación real de nuestro consejo y poder abrir una línea de subvenciones”, han afirmado.
Importancia para la cohesión social
Los representantes locales han aclarado que han recogido más de 250 firmas, y han subrayado que las piscinas no son infraestructuras meramente asépticas, sino un elemento imprescindible para la cohesión social, el mantenimiento de los acuerdos familiares y la lucha contra la despoblación.
Búsqueda de consenso político
Yolanda Ibáñez de UPN, Oihan Mendia de EH Bildu, Pablo Azcona de Geroa Bai, Irene Roy de PP y Daniel López de Kontigo Zurekin han solicitado la búsqueda de consenso para desarrollar medidas efectivas, y Javier Lecumberri de PSN ha explicado que la inversión para las piscinas es de 400.000 euros. Desde Igúzquiza, Mertxe Arnedo ha señalado que no han podido cumplir con el sistema de depuración de 4 horas hasta ahora, y afirmó que sin subvenciones, la reapertura es imposible.
