El 50 aniversario de la tragedia de Etxarri Aranatz

50 aniversario de la tragedia de Etxarri Aranatz

El 18 de junio de 2026 se conmemoró el 50 aniversario de la explosión de una granada en Etxarri Aranatz, en las montañas de Andía. La explosión causó la muerte de cinco personas, cuyos nombres fueron: Gloria Pegenaute Pegenaute (58 años), Saturnino Luis Erdozia (43 años) y su hijo José Luis Luis Tabar (6 años), Segundo Maiza Beltza (71 años) y su nieto, Jesús Miguel Zeberio Maiza (11 años). El domingo, el pueblo de Etxarri Aranatz recordó a las víctimas en un emotivo acto, donde se pedía verdad, reconocimiento y justicia.

La explosión ocurrió a las nueve de la noche, en una noche de buen tiempo que invitaba a salir a la calle. Saturnino Luis se encontraba en el garaje de su vivienda manipulando un artefacto que había encontrado. La explosión transformó la tranquilidad del mediodía y atrajo a muchos vecinos al lugar.

El pueblo de Etxarri Aranatz se encontraba en estado de choque, como indicó Garbiñe Karasatorre. Al día siguiente, se llevó a cabo una ofrenda floral en la plaza con cientos de participantes, y el ayuntamiento convocó un pleno extraordinario. A pesar de que este suceso es difícil de mirar hacia atrás, se subrayó la importancia de no olvidar los recuerdos.

Por otro lado, Atzerri Igoa, un ciudadano mayor, leyó un homenaje y señaló: “Las víctimas sufrieron una doble injusticia, ya que ese artefacto no debía haber tenido soporte en su lugar de encuentro”. Además, en lugar de asumir responsabilidades por parte de los armados, destacó el mensaje en contra de la guerra, afirmando que “las razones que Etxarri Aranatz ha aprendido nunca deben ser olvidadas”.

Finalmente, Ainar Gorostiaga, de la Fundación Egiari Zor, subrayó las consecuencias de esta tragedia, indicando que el sufrimiento de las familias y las huellas dejadas en la memoria del pueblo han suscitado muchas preguntas. El acto se celebró en los alrededores de la ermita de Andra Mari, donde también se entregó una imagen a las familias que renunciaron a la vida.