Ubicación de los tropezones que recuerdan y dan visibilidad
La colocación de estos tropezones es una acción de invisibilidad, recuerdo y reparación, llevada a cabo por los vecinos de Altsasu para mantener vivos esos recuerdos. En la zona de Altsasu, tras leer los tropezones, la imagen de estas personas será recordada como un gesto de respeto por algunos.
José Gutiérrez, presidente de la asociación de familiares de fusilados en 1936, leyó que esta acción tiene como objetivo mantener la memoria. Fue un homenaje habitual en Altsasu, donde se colocan pequeñas placas.
Los padres han colocado tres tropezones frente al ayuntamiento, en homenaje a Antonino Goikoetxea, Isidro Zornotza y Martín Somocurcio. Como recordó Gutiérrez, la suerte de que Goikoetxea fuera presidente dio un gran impulso a la participación activa en Altsasu.
Además, Zornotza fue secretario de la UGT y participó en acciones sociales. Por último, Somocurcio, concejal elegido en 1933, fue encarcelado en Francia y fusilado en 1937.
Historia y memoria de Altsasu
Altsasu es un lugar importante que vivió el levantamiento militar de 1936 y la represión de Franco. Allí, 28 vecinos fueron asesinados y en total alrededor de 110 personas murieron, en diversos contextos, ya sea asesinadas, en el frente o tras haber estado encarceladas en ocasiones.
